Lunch atop a Skyscraper – Anónimo, 1932
No pretendo extenderme demasiado, ya habrá tiempo de hacerlo. Por incontable vez, comienzo a escribir en un sitio creado por y para mí, con el único objetivo de mantener abierta mi ventana al mundo e ir comunicando de vez en cuando algunas ideas, inquietudes y reflexiones que pasean por mi espíritu y que considero oportunas de ser llevadas al mundo a través de las palabras, y por qué no, ocasionalmente también a través de charlas con otros medios. Y si de paso consigo inspirar a alguien, mejor que mejor.
Llevo escribiendo en una racha de trompicones desde mi adolescencia temprana, y aunque siempre he querido expresarme e inspirar, siento que este es el momento en el que más valor puedo aportar, cuando los posos de la experiencia comienzan a aparecer sobre mi ser, combinados con una ácida visión de la vida y una actividad personal y profesional que si por algo se caracteriza es por romper esquemas y por desafiar los «comodismos» mundanos, si se me permite la expresión.
Siempre he sido más amigo de recomendar libros que bares a quienes me rodean y creo que lo que uno tiene que decir, como parte vital de sí mismo que es, se marchita y tiene una temporalidad con sus picos de valor.
Lo que aquí voy a traer son por un lado cuestiones prácticas relacionadas con el mundo de la empresa y el emprendimiento, ya que es lo que ocupa mi actividad profesional, combinadas con reflexiones propias sobre mi propio entendimiento de la vida, y ocasionalmente pura divulgación científica, o económica, según se de el caso.
Te invito a leerme si gustas de reflexionar, de desarrollarte a nivel individual y de entender que que nada, ni nadie va a cambiar para que alcances eso que entiendes por éxito. Seré tu dosis de realidad, responsabilidad y crecimiento personal, y créeme, digerirme es difícil de primeras, pero una vez lo consigas me vas a sentir hasta en el alma.

Deja un comentario